| LA PRINCESA Y EL SAPO, UN CLÁSICO CONTEMPORÁNEO. |
He de confesar que hace algunos años no era partidario de los largometrajes de Walt Disney. No concordaba en que la empresa de dibujos animados siguiera con su mismo discurso: un mundo rosa, irreal y fantasioso. Pero poco a poco he observado que esa visión ha comenzado a cambiar y el complejo que vio nacer al ratón Mickey Mouse, hoy por hoy está a la vanguardia en cuanto a temas reales y cotidianos, que tienen que ver con el que hacer en el mundo actual. Quizá para los mexicanos no nos llame tanto la atención el hecho de que a finales del año 2009 los estudios Walt Disney Pictures nos regale “La princesa y el sapo” protagonizada por una princesa de color. Es la primera vez en la historia del emporio del dibujo animado que su princesa es de raza negra. Insisto, para nosotros quizá no sea sorpresa pero la connotación que puede tener esto en Estados Unidos es importante. Esto habla de una apertura mediática hacia todos los pueblos, hacia las minorías sociales que cada vez comienzan a dejar de serlo y toman mayor fuerza en todos los aspectos. Y para muestra de ello tenemos al recién premio Nóbel de la paz y presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Ahora bien, la trascendencia de “La princesa y el sapo” tiene que ver con la riqueza de la historia que encierra. Una joven de color, que vive en la ciudad de Nueva Orleans, hija de una costurera, quien sueña con tener una cafetería familiar. Un príncipe que se convierte en sapo y que encuentra el amor en esta forma física lo cual desemboca en una estupenda aventura que se muestra en los paisajes de los pantanos de Lousiana. Mucho jazz, bailes, diversión, aventura, amor y valores como la amistad y la lealtad son exaltados en una exquisita película para toda la familia. A mi parecer “La princesa y el sapo” es también un excelente homenaje a la gente y a la propia ciudad de Nueva Orleans tan dañada anímicamente y golpeada por el huracán Katrina en el 2005. Realizada con la tecnología del dibujo tradicional, Walt Disney Pictures se ha apuntado un diez este diciembre con un mensaje cien por ciento positivo y esperanzador para el mundo entero en los momentos tan difíciles económica y socialmente que hemos vivido durante este 2009. Los sueños, por muy anhelados que sean, con trabajo y entusiasmo, se convierten siempre en una realidad. Con la mirada adelante, juntos, todo se puede lograr. Roy Edward Disney (sobrino de Walt Disney), quien falleció esta semana víctima de un cáncer a los 79 años, seguramente en otro plano, se sentirá feliz por el resultado del trabajo de dos años que se llevo el crear y pulir “La princesa y el sapo” pues el emporio más grande de animación en el mundo entero ha creado un nuevo clásico en este género. Con ello, la lucha por conservar los principios de Disney, se ven cristalizados. Los invito a constatar la calidad de esta estupenda película y creo confesar mis queridos lectores que de seguir con esa tendencia de cambio al mostrar en sus historias un poco de la realidad, Disney logrará conquistarme del todo. Mientras tanto, por segunda ves disfrutaré de “La princesa y el sapo” Espero compartir ese placer con ustedes en una sala de cine.
David Pantoja
Esta columna la puedes leer todos los viernes en el periódico UNOMÁSUNO QUINTANA ROO |
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